Cataratas de Iguazú - Argentina - Brasil

Al visitar Misiones la recomendación de cada viajero es “Dejá Cataratas para el final”, al llegar al lugar uno entiende porqué el consejo… Cataratas del Iguazú es la frutilla de la torta…no por nada es una de las nuevas maravillas del mundo!!!

Decidimos comenzar nuestra visita a cataratas por el lado brasilero, armamos la mochila temprano y salimos rumbo a nuestro destino, de camino también se encuentra el “Parque das aves” un centro de conservación de la naturaleza y un santuario de recuperación de la vida silvestre.

Cuidemos los bolsos, ¡Coatíes al acecho!

Una vez en el Parque, con ticket en mano nos subimos a uno de los buses que conducen al sendero, al bajar del ómnibus los primeros en aparecer es una comitiva de coatíes, simpáticos animalitos que curiosos se acercan a los visitantes, pero ansiosos de descubrir que es lo que uno guarda en bolsos y mochilas se pueden volver agresivos en busca de comida, pero por favor… ¡NO LOS ALIMENTES! La comida que puedes tener no es apta para ellos y estas afectando su alimentación natural y con ello su salud, mantengamos una actitud responsable.

 

Sendero de las Cataratas: Levitando en el agua

El sendero nos conduce por un túnel selvático desde donde se pueden observar diferentes saltos, a medida que uno avanza comienza a sentir su piel más húmeda y la bruma indica que las cataratas están cerca.

Al llegar a la pasarela ya estábamos empapados… literalmente, (por suerte nuestra mochila impermeable supero su primera prueba) aquí sí te podemos asegurar que nada de lo que lleves quedará seco… nada, lo único que te recomendamos es que por unos minutos cierres tus ojos y puedas grabar cada sensación, las pequeñas gotas de agua que se estampan en tu cara, el sonido del agua al caer estrepitosamente al vacío y el soplo del viento en tu piel… al abrir los ojos descubrirás un nuevo paisaje y seguramente sentirás una de esas sensaciones que solo la magnificencia puede provocarte…y te podemos asegurar que es una de esas que jamás podrás olvidar!

Después del descanso, el lado argentino

Al igual que al iniciar la excursión por el lado brasilero, conviene visitar el Parque Nacional Iguazú, bien temprano debido a la extensión del parque, senderos y excursiones.

El trencito hacia el “país de los árboles”

Al ingresar al parque nos encontramos el centro de visitantes “Yvyráretá” (país de los árboles en idioma guaraní) con una visita de aproximadamente 20 min, pudimos conocer la gran diversidad de plantas, árboles y animales que pertenecen a la selva paranaense y más adelante empezaríamos a descubrir en nuestro recorrido.

Camino al tren ecológico pudimos contratar la excursión para la embarcación, hay dos disponibles: el inferior, en embarcaciones con motor hasta el pie de los saltos y las “flotadas” por el sector superior del río Iguazú en embarcaciones sin motor, para la observación de flora y fauna, recordar que se designan turnos para cada excursión, y tienen que ser respetados!

Una vez en la estación central tomamos el tren que nos adentró en la selva, al llegar a la última estación y después de recorrer un sendero, uno puede observar el gran caudal del río Iguazú custodiados por múltiples mariposas, accedimos a la famosa Garganta del Diablo. Desde las rampas uno puede ver una gran masa de agua cayendo a un vacío imperceptible, en su caída forma una bruma tan espesa que al ascender forma una gran nube que nos alerta mucho antes de llegar y nos generaba la impaciencia y la adrenalina de saber que estábamos tan ceca.

Listos para caminar!

Si tu idea es caminar y desde esa perspectiva descubrir la selva, lo que te recomendamos es atar bien tus zapatillas y disponerte a recorrer el Sendero Macuco. Este sendero tiene una extensión de 7 Km (ida y vuelta) y es ideal para conocer la selva desde su interior y descubrir a sus moradores, a lo largo del recorrido se pueden observar aves y otros animales entre su espesa flora, con lo cual recomendamos recorrer con calma y afinar la vista, porque los curiosos habitantes salen a nuestro encuentro para descubrir quiénes son los intrusos.

El imperdible

Al haber recorrido gran parte del parque seguramente tu mirada estará extasiada, como la nuestra, en este punto pensarás que tu expectativa ya se cumplió…pero no! Lo mejor está cerca.

Cuando la hora fijada en el ticket de la excursión se acercaba decidimos ir al meeting point para acceder a un bus que nos conduciría a la zona cerca de embarque, una vez en nuestros asientos y tras la presentación del capitán comienza la aventura!

Remontando el río Iguazú, al poco comenzar ya se comienzan a develarse los primeros saltos, las cataratas desde la parte inferior ofrecen un espectáculo inigualable, donde uno no sabe hacia dónde mirar…todo es extremadamente impactante, hasta que llega el momento del “bautismo” el Capitán puso a prueba nuestra adrenalina ubicando la embarcación exactamente debajo de los saltos que en dos segundos hizo que quedáramos empapados de pie a cabeza cumpliendo el cometido del capitán.

¡Sin dudas esta excursión es uno de los imperdibles del parque, 100% recomendada por Paisajes360!